jueves, 25 de octubre de 2007
NAUFRAGOS.....
El panorama era horroroso. Los inmigrantes llevaban siete días muertos', afirma el patrón
MADRID.- “El panorama que nos encontramos fue dantesco, horroroso. Había siete cadáveres que llevaban siete días muertos y un superviviente que se encontraba grave. Llevaban 20 días a la deriva en el mar”. El patrón del ‘Tiburón III’, José María Abreu, que ayer rescató un cayuco en aguas de Cabo Verde con un superviviente, siete cadáveres y otros 49 desaparecidos, no pudo evitar las lágrimas durante su conversación telefónica con elmundo.es.
El barco gallego venía desde Ecuador y acababa de detenerse en la isla de San Vicente en Cabo Verde, para dejar a la mitad de su tripulación. Los otros seis marineros, de origen gallego, partían desde las costas africanas rumbo a La Guarda, en Pontevedra, donde se encuentra la base del pesquero.
Fue las 19.00 horas de ayer, cuando avistaron a lo lejos un cayuco, pero pensaban que se encontraba vacío. Cuando se acercaron, se toparon con una trágica escena: siete cadáveres en avanzado estado de descomposición y un superviviente, destrozado.
“El olor era horroroso. Los cuerpos estaban francamente mal. En estos momentos, soy una persona rota. Antes que patrón de barco, soy un ser humano. Se lo digo con el corazón en la mano: es muy fuerte, nunca había vivido un momento tan duro”, relata Abreu.
Tras descubrir el cayuco naufragado, el capitán avisó a las autoridades y rescató al superviviente. El buque hospitalario ‘Esperanza del Mar’ fue al encuentro del pesquero y a la 1.30 de hoy recogió al subsahariano y a los siete cadáveres. El ‘Tiburón III’ ya navega rumbo a las costas de Vigo.
Los marineros tuvieron que achicar agua del cayuco con una motobomba para evitar que se hundiese. Cuando el pesquero subió a bordo al único inmigrante con vida, éste relató los pormenores de su travesía: habían salido del puerto de Nuadibú, en Mauritania, llevaban 20 días a la deriva y los ocupantes del cayuco eran en total 57.
El capitán y el inmigrante, que dijo ser de origen senegalés, se comunicaron por escrito, ya que el superviviente sólo hablaba francés, idioma que desconocía el patrón: “Se quedaron sin agua y conforme los inmigrantes iban muriendo, los iban tirando por la borda”, narra el patrón.
A pesar de su heroica actuación, Abreu no puede evitar sentirse culpable: “Hicimos todo lo que pudimos, pero no me siento satisfecho. Me hubiera gustado salvar a más gente y llegar con todos a tierra. Es horrible. Todos estamos francamente mal”, explica el patrón, que lleva cuatro meses y medio en alta mar dedicado a la pesca del pez espada. El marinero ve bastante difícil que se puedan recuperar los cadáveres de los desaparecidos, ya que les tiraron por la borda hace una semana.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue el primero en relatar que un pesquero español, el ‘Tiburón III’, encontró el miércoles frente a las costas de Cabo Verde, a 300 millas de Senegal, a un superviviente y siete cadáveres que estaban a la deriva como consecuencia del naufragio.
Rubalcaba dijo, en una rueda de prensa ofrecida en el Consejo de Seguridad Nuclear, que la cifra de víctimas puede elevarse , ya que en la embarcación podrían viajar medio centenar de personas.
MADRID.- “El panorama que nos encontramos fue dantesco, horroroso. Había siete cadáveres que llevaban siete días muertos y un superviviente que se encontraba grave. Llevaban 20 días a la deriva en el mar”. El patrón del ‘Tiburón III’, José María Abreu, que ayer rescató un cayuco en aguas de Cabo Verde con un superviviente, siete cadáveres y otros 49 desaparecidos, no pudo evitar las lágrimas durante su conversación telefónica con elmundo.es.
El barco gallego venía desde Ecuador y acababa de detenerse en la isla de San Vicente en Cabo Verde, para dejar a la mitad de su tripulación. Los otros seis marineros, de origen gallego, partían desde las costas africanas rumbo a La Guarda, en Pontevedra, donde se encuentra la base del pesquero.
Fue las 19.00 horas de ayer, cuando avistaron a lo lejos un cayuco, pero pensaban que se encontraba vacío. Cuando se acercaron, se toparon con una trágica escena: siete cadáveres en avanzado estado de descomposición y un superviviente, destrozado.
“El olor era horroroso. Los cuerpos estaban francamente mal. En estos momentos, soy una persona rota. Antes que patrón de barco, soy un ser humano. Se lo digo con el corazón en la mano: es muy fuerte, nunca había vivido un momento tan duro”, relata Abreu.
Tras descubrir el cayuco naufragado, el capitán avisó a las autoridades y rescató al superviviente. El buque hospitalario ‘Esperanza del Mar’ fue al encuentro del pesquero y a la 1.30 de hoy recogió al subsahariano y a los siete cadáveres. El ‘Tiburón III’ ya navega rumbo a las costas de Vigo.
Los marineros tuvieron que achicar agua del cayuco con una motobomba para evitar que se hundiese. Cuando el pesquero subió a bordo al único inmigrante con vida, éste relató los pormenores de su travesía: habían salido del puerto de Nuadibú, en Mauritania, llevaban 20 días a la deriva y los ocupantes del cayuco eran en total 57.
El capitán y el inmigrante, que dijo ser de origen senegalés, se comunicaron por escrito, ya que el superviviente sólo hablaba francés, idioma que desconocía el patrón: “Se quedaron sin agua y conforme los inmigrantes iban muriendo, los iban tirando por la borda”, narra el patrón.
A pesar de su heroica actuación, Abreu no puede evitar sentirse culpable: “Hicimos todo lo que pudimos, pero no me siento satisfecho. Me hubiera gustado salvar a más gente y llegar con todos a tierra. Es horrible. Todos estamos francamente mal”, explica el patrón, que lleva cuatro meses y medio en alta mar dedicado a la pesca del pez espada. El marinero ve bastante difícil que se puedan recuperar los cadáveres de los desaparecidos, ya que les tiraron por la borda hace una semana.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue el primero en relatar que un pesquero español, el ‘Tiburón III’, encontró el miércoles frente a las costas de Cabo Verde, a 300 millas de Senegal, a un superviviente y siete cadáveres que estaban a la deriva como consecuencia del naufragio.
Rubalcaba dijo, en una rueda de prensa ofrecida en el Consejo de Seguridad Nuclear, que la cifra de víctimas puede elevarse , ya que en la embarcación podrían viajar medio centenar de personas.
Tags: NOTICIA, AUTOS, VARCOS, EMBARCACION, CUERPOS

